El etiquetado de los productos es fundamental en el marketing de las empresas. Las etiquetas y embalajes son herramientas de diferenciación que pueden ayudar a crear imagen de marca, llamar más la atención del consumidor o, incluso, aportar valor añadido.

Además, hoy en día el comercio internacional no para de crecer. Las empresas están acostumbrándose a vender sus productos en diferentes partes del mundo. Para los productores de etiquetas es clave encontrar clientes que estén presentes en otras partes del mundo.

Esto es un reto para todas las empresas, también para las imprentas, porque necesitan estar al tanto de los requerimientos en los países de destino de los productos en los que van a adherir sus etiquetas. En este post te comentamos cuáles suelen ser estos cambios y comentamos tres casos importantes.

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El etiquetado está regulado en la mayoría de los países. Esta regulación es clave para productos alimentarios. Por eso es importante estar al tanto de cuáles son los requisitos que deben cumplir las etiquetas en los diferentes países del mundo. Ser capaces de cumplir con estos requisitos convierte a una empresa de artes gráficas en un socio mucho más fiable para cualquier compañía que exporta sus productos alimentarios. Las normativas son muy diversas pero, gracias a la acción de organizaciones internacionales como la FAO se está consiguiendo armonizar los requisitos en la mayor parte del mundo.

En primer lugar es clave conocer los diferentes tipos de etiquetados alimentarios que existen. Por ejemplo, en el etiquetado frontal destacan los siguientes: interpretativos, semi-interpretativos, no interpretativos e híbridos.

Modelos interpretativos

Combinan varios criterios para informar sobre los alimentos. Proporcionan una leve orientación sin describir detalladamente valores nutritivos específicos.

Modelos semi-interpretativos

Proporcionan información sobre nutrientes específicos. Utilizan símbolos, descriptores cualitativos o colores para ayudar a comprender mejor la información.

Modelos no interpretativos

Presentan información específica sin la incorporación de elementos gráficos para su análisis.

Modelos híbridos

Combinan atributos de modelos no interpretativos con modelos interpretativos o semi-interpretativos.

Todos estos modelos pretenden facilitar el acceso a una alimentación saludable a los consumidores.

Desde el año 2014 se han reformulado una serie de objetivos que están pensados para combatir una serie de enfermedades relacionadas con la mala alimentación. Especialmente preocupa el caso de los jóvenes, que sufren problemas de salud relacionados con la alimentación muy diversos en los distintos países del mundo.

Aunque en algunos países el etiquetado aún sigue siendo una cuestión discrecional de las empresas, la mayoría han establecido políticas regulatorias muy estrictas. Una de ellas está relacionada con el etiquetado frontal. La FAO ha establecido una serie de etiquetas básicas que pueden incluirse en los alimentos, son los siguientes: certificados de calidad, de resumen, guías de cantidades monocromáticas y a color, etiquetas nutricionales a color y etiquetas de “cantidades excesivas”.

Los requisitos exigidos para el etiquetado varían significativamente en los diferentes países del mundo. Las imprentas que quieran conseguir clientes que exporten sus productos deben conocer cuáles son los requisitos para poder ofrecer un servicio más completo.

Conocer las normas en los países a los que van a llegar nuestras etiquetas puede ayudar a utilizar un código de colores correcto, un material óptimo para las condiciones climáticas del país de destino, o a incluir la información necesaria para que el etiquetado cumpla con la normativa requerida.

También existen problemáticas culturales. Estos pueden hacer que la elección del mensaje, nombre comercial, o código de colores sean fundamentales a la hora de vender productos en países como Estados Unidos, Brasil y Japón. Te dejamos a continuación información sobre el etiquetado en estos tres países.

El etiquetado en Estados Unidos

Existen tres instituciones reguladoras del etiquetado en Estados Unidos: FDA, USDA y la TTB. A la hora de producir etiquetas para productos destinados a Estados Unidos es importante tener en cuenta los cambios en el idioma y en el sistema métrico.

Dentro de lo exigido por estas instituciones encontramos requisitos muy similares a los que existen en la Unión Europea. Es crucial incluir nombre de empresa fabricante, país de origen, ingredientes, peso neto, etc. Pero hay que tener en cuenta un par de aspectos. En primer lugar las etiquetas de los contenedores, que deben incluir espacio para que pueda ponerse el sello de entrada en las aduanas. Por otro lado, es necesario tener en cuenta la legislación Country of Origing Labelling (COOL).

En cualquier caso, existe otra información relevante que podemos incluir aunque no sea obligatorio. Los estándares de calidad en algunos productos cárnicos, la información referida a los productos ecológicos, en tal caso o las condiciones de alimento “kosher” o “100% vegetariano”. Además, conviene tener en cuenta que los códigos de barras en Estados Unidos varían con respecto a los utilizados en Europa.

El etiquetado en Brasil

Durante los últimos años se han dado cambios en las normas de etiquetado en Brasil. Estos cambios entrarán en vigor a lo largo del 2022, por lo que debemos estar preparados si tenemos relación con productos que se exportan a Brasil. La nueva normativa se ha desarrollado con el objetivo de facilitar la comprensión de información nutricional en las etiquetas de los alimentos para ayudar a los consumidores en la toma de decisiones sobre la compra de alimentos.

Los principales cambios se refieren a la legibilidad, el contenido y la forma de la declaración nutricional, las condiciones de uso de las declaraciones nutricionales, y la creación de un símbolo informativo que se aplica en la parte delantera del producto. Será obligatoria la declaración obligatoria de los azúcares totales y añadidos, el valor energético y nutricional (por 100 g o 100 ml) y el número de porciones por envase.

La nueva legislación también establece normas gráficas más estrictas, no se permitirá el uso de sólo letras negras sobre fondo blanco. Además, se han establecido normas específicas sobre la colocación de las etiquetas. Por último, la introducción del etiquetado frontal pretende advertir a los consumidores sobre aquellos alimentos que contienen cantidades altas de nutrientes como ácidos grasos saturados, grasas y azúcares añadidos

El etiquetado en Japón

El etiquetado y el embalaje se toman muy en cuenta por parte de las autoridades competentes en Japón. Los estándares de calidad son muy altos y es clave tener en cuenta cuáles son los requisitos vigentes para los diferentes productos.

Los certificados de origen son necesarios en el caso de productos alimentarios y existen normativas específicas para algunos productos que se deben tener en cuenta una vez estos hayan pasado por las aduanas. El etiquetado debe reflejar aspectos clave como la procedencia, el peso neto y los ingredientes en alguno de los idiomas permitidos (inglés, francés o japonés). Una de las fuentes principales para encontrar información relevante para el etiquetado es el Comité de Estándares Agrícolas Japoneses.

Además de la regulación estatal, existe regulación voluntaria establecida por la industria. En general, el etiquetado debe pasar pruebas de migración, el uso de determinados envases está restringido. En el caso de la leche, existen regulaciones sectoriales más específicas. En cualquier caso, Japón es un país en el que la regulación de envasado y etiquetado es estricta y muy completa. Por ello, es clave confeccionar las etiquetas conociéndola.

Diferencias culturales en el etiquetado alimentario

Por último, en Proimpel creemos que es fundamental conocer cuáles son los requerimientos culturales que tienen los diferentes países respecto al etiquetado. Aunque este aspecto no esté regulado por ninguna institución, también es fundamental a la hora de realizar exportaciones.

Es fundamental tener en cuenta aspectos como el color, las traducciones de nombres al lenguaje local o el uso de mensajes promocionales en el etiquetado. La imagen de la marca España o la utilización de términos tabú pueden suponer el éxito o fracaso de un producto en mercados como el japonés.

Es aconsejable tener en cuenta algunas condiciones culturales específicas del país de destino.