¿Qué son las Smart labels?

Las nuevas tecnologías impulsan a todas las industrian a integrar los distintos avances en este campo en sus productos. El sector del etiquetado no iba a ser menos y, en la actualidad, comienzan a cobrar cada vez más importancia las llamadas “etiquetas inteligentes”.  Estas permiten al usuario disfrutar de elementos extra más allá de la información convencional que puede leerse en las etiquetas de cualquier producto. Permiten la interacción con el consumidor y están conectadas en todo momento formando parte del Internet de las cosas.

¿Qué utilidad tienen?

Las etiquetas inteligentes nacen por la necesidad de cumplir con las exigencias de un consumidor final cada vez más tecnológico y preocupado por el origen y trazabilidad del producto que compra.

Además, es una oportunidad para impulsar el sector retail frente al online, creando experiencias memorables en tienda y conectando mejor con el público objetivo gracias a la aportación de información de más valor. Definitivamente estas tecnologías aumentan el interés y la curiosidad del consumidor.

Desde la perspectiva empresarial, las Smart labels son un medio muy útil para mejorar el posicionamiento de los productos y optimizar funciones logísticas, como la gestión de stocks.

En el caso del sector de la alimentación, estas etiquetas pueden crear una mayor confianza entre productor y consumidor. Además, funciones como avisos por caducidad pueden evitar desperdicios de comida.

¿Cómo funcionan? 

Las Smart labels funcionan a partir de tecnologías como RFID, QR o NFC. Para poder ver el contenido de las etiquetas o códigos solo deben escanearse con un dispositivo inteligente como un smartphone.

RFID

Identificación por radiofrecuencia. Se trata de una tecnología de almacenamiento y recuperación de datos remotos. Las tarjetas o etiquetas RFID pueden mejorar el seguimiento del inventario o permitir a los clientes una mejor experiencia en sus compras.

NFC

Tecnología inalámbrica de corto alcance. Deriva de la RFID y se diferencian en el límite de alcance. NFC solo funciona a unos 20 centímetros de distancia mientras que RFID a metros. NFC permite el intercambio de datos entre dispositivos. Incluir etiquetas con esta tecnología en los envases de los productos permite que el consumidor obtenga información en tiempo real.

QR

Códigos formados por una matriz bidimensional de dos colores, normalmente negro y blanco. Almacenan información que puede escanearse mediante una cámara que cuente o que tenga instalado el software correspondiente. A través de estos códigos, pueden vincularse contenidos de una página web o solicitar la descarga de una aplicación.

Fuentes de las imágenes: Urplán, ProcomerAECOC